Recitales poéticos en el C. C Británico: Poemas de los poetas que participan
septiembre 18, 2011
Voy a podar las nubes
que están verdes en el techo de mi casa.
No pisen la hierba
reza un letrero
rendido
sobre el limo.
¿y ese siroco
que aflora
en la alforja de la noche?
como el zarpazo de un oso.
MELISSA ALLEMANT
La mosca
Cuando era niña
las viejas del barrio decían
que si una mosca nocturna
volaba dentro de la casa
alguien se iba a morir
Desde entonces
me asustaba verlas
o peor aún
escuchar el zumbido
cuando la luz
estaba apagada
Un día
recién comenzados mis ocho años
una mosca
rozó mi cara
Así que pensé
me voy a morir
(El cielo
había perdido ya
el morado del ocaso.)
Desde entonces
al despertar
observo mis manos
y me pregunto
cuándo se pondrán
como las de mi abuelo
tiesas
heladas
POEMA DE MELISSA GHEZZI
Sireanas I
Retando a la luna negra
escogí la roca recostada
para esculpirla a mi antojo;
menores sus pies
a la sobredimensión de los míos
sosteniendo la base de su universo.
Extendí sus piernas
desde las faldas de mi playa
Redondeé sus nalgas
para saciar mi hambre
y sus muslos para abrir su hembra
capaz de dar vida.
Manipulando como siempre
el nivel de los deseos:
Moldeé su vientre, insaciable,
para sentirme deseada al sólo olfato;
sus senos, diminutos
para evitar el desborde si me amamanta;
su cuello y hombros
trazados por mis manos arquitectas
su rostro por encargo divino
atendiendo mi apetito
y atreviéndose a descolgar de su corona
sus cabellos de Eva salvaje.
La esculpí a mi entero gusto,
centímetros debajo mío
para derribar la amenaza de las alturas.
Sus gestos femeninos acercándose a su
sombra
La tibieza de su voz que me entrega la
palabra
de su lengua que atiende servil mis orificios,
la pureza de sus dedos que preparan mi
alimento
los mismos que penetran embravecidos
hembra a hembra sin pudor ni maleficio
como sólo las fieras
sin noción de los abismos.
(Publicado en Voces para Lilith. Literatura
de temática lésbica en Sudamérica,
Estruendomudo 2011)
VÍCTOR RUIZ
Primera palabra
Levantas la cabeza como si el sueño
no hubiera pasado.
Bastaría una palabra, una palabra
tan solo para arruinar el momento,
para que la epifanía de tu vida
se convirtiese en un acto consciente,
una búsqueda que hubieses dado
por terminada a la luz de dos velas
como si se tratasen de los ojos de un dios
que se crea a tu imagen y semejanza
y que, ya en la penumbra, permanece
como un murmullo de Tierra Firme
que te acompaña siempre.
Nada habla grita o se lamenta allá arriba,
solo la sombra de tu cuerpo es proyectada
hacia el firmamento como un canto
o lamento entre vísceras e insectos.
Viene de ti, este lamento viene de ti.
ALESSANDRA TENORIO
Lugares comunes
por la ventana un carrusel
gira interminable.
Busco tu mano
con desesperación.
Tantos años y aún le temo a las pistas.
Tantos años y aún no consigo
pararme derecha en los puentes.
Una rueda sigue girando con fortuna
y el carrusel no se detiene
por esta ventana interminable.
Las galletas de vainilla
nos esperan.
Los tres años de las idas al nido
caminando de la mano sin conocer el miedo.
Volver a esperarnos a la salida del colegio
para llevarnos las mochilas
como si hubiera sido esta tarde
y los años no nos hubieran
atropellado canallamente.
Y por aquél paseo
siguen corriendo las aguas
mientras yo pido
que los carros se detengan
con fervor.
Que las pistas no nos alcancen.
Que no me sueltes de la mano. Que tengo
miedo.
Que me lleves al Mercado La Aurora una
vez más
aunque sea solo en este sueño, abuelo.
que la llave está debajo de la pequeña
alfombra que pisas antes de entrar,
como en los dramas
pero no
en mi casa.
vagan a la media noche con el pecho
agrietado.
Todo pasa en tu pieza:
Los metros/hedores subterráneos de tu
sexo.
He perdido muchas horas con este cabello
enredado cual aneurisma.
Estos invisibles bultos,
estos acuáticos que cargo en galonear ,
las venas que conectan mis hemisferios
arden en mis arterias.
ALBERTO SCHROTH
Sonata para la luna roja
Mi lugar favorito es el inagotable corazón de
las manzanas. Soy muy hábil con las navajas
sobre la piel. Sigo a pulso las formas de una
bizarra luna de eclipse, como si tratase de
retirarle la mortaja rojiza de la cabeza y tallar
su rostro otra vez, en una fina lámina de piel
arenosa.
Consigo iluminar a tajo limpio un rostro
ensombrecido por la noche interior. Logro
una réplica exacta del que tuvo a sus treinta,
el menos delirante que recuerdo.
Mi navaja encuentra el corazón, sin
dañar su perfecta simetría. Una larga y
estilizada hebra de tiempo –mínima, como
el torrente de los relojes de arena apunto de
languidecer–. Mis cuchillas pierden la vista y
el tacto cuando encuentro nuevos acertijos
en sus pliegues y el cianuro.
Tengo un sabor dulce en la boca y la cera
de tu piel me ha dejado marcas en los
dientes. Estoy entrenado para esquivar
tus mareas. Desde hace algunos años
colecciono semillas debajo de mi lengua y las
hago estallar todas las noches, así mi cuerpo
sobrevive a tus mareas.
LADY PAREDES
Tu universo está conformado por:
Gritos de soledad
Angustias inalcanzables
Estrellas opacas
Mi universo esta conformado por:
Luces intermitentes
Mañanas frías
Recuerdos de infantes
Tu universo esta conformado por:
Estrellas de mar
Arena de playa en las botas de tu madre
Milagros sin esperanza
Mi universo esta conformado por
Elegías constantes
Estrellas opacas
Gritos de soledad
Y finalmente por ti.
ENRIQUE LEÓN
Amanezco y duermo al lado
amanezco y duermo al lado
de un cementerio de abejas o es mi corazón
en el que un día sabio de sombras te
enredaste
pequeño amor
pequeña tosida de mi voz
me gustas porque te quedaste junto a la
música que no soporto
como aquella poesía que escriben los
insectos
me gustas porque a todos les disgustas
pequeño papel bond
esta noche te recuerdo que escogiste
quedarte en mi corazón
porque el que no soy yo te siente lejana
y porque en cada momento callado y brillante
cruzas mis pasos callada y brillante
como un engaño